Un resumen
Los directivos del Hospital Comunitario de Watsonville afirman que se necesitan cambios importantes antes del 1 de abril para mantener abierto el centro médico, que atraviesa dificultades financieras. La junta directiva podría decidir, tan pronto como el 28 de octubre, si considera opciones que incluyen cerrar la unidad de trabajo de parto y parto y la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN), lo que podría poner fin a servicios que atienden casi un tercio de los nacimientos del condado de Santa Cruz.
Los directivos del Hospital Comunitario de Watsonville afirman que deberán tomar decisiones difíciles durante las próximas semanas, las cuales determinarán si el centro médico, que atraviesa dificultades financieras, puede seguir funcionando a largo plazo.
De aquí al 1 de abril, tendrá que ocurrir “algo significativo”; de lo contrario, el hospital no podrá continuar operando, según Tim Moran, director ejecutivo interino del Hospital Comunitario de Watsonville.
Moran explicó a Lookout que la junta directiva del Distrito de Atención Médica del Valle del Pájaro (Pajaro Valley Health Care District), que supervisa el hospital, había encargado al personal elaborar un análisis de las distintas áreas de servicio del centro y de su funcionamiento. Durante la reunión de la junta del 22 de septiembre, el personal del hospital presentó varias opciones que la junta podría considerar para evitar el cierre total del establecimiento.
Entre las opciones presentadas figuraban cerrar permanentemente la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) —que la dirección del hospital cerró temporalmente en julio debido a problemas de personal— y los servicios para mujeres y niños, incluidos los servicios de trabajo de parto y parto; reducir los servicios en ambas áreas; o reorganizar la dotación de personal de la unidad de cuidados intensivos.
“No me presenté ante la junta para decir: ‘Recomiendo que cierren los servicios para mujeres.’ Nunca he hecho eso,” afirmó Moran. “Lo que hemos hecho es explicarles cuál es nuestra situación y que el área que destaca por sus pérdidas operativas es la de trabajo de parto.”
¿Por qué podrían cerrar los servicios de trabajo de parto y la UCIN?
Hasta el momento de la publicación, no se había presentado formalmente ante la junta directiva del hospital ninguna propuesta para cerrar alguna de las dos unidades.
Sin embargo, Moran y Tony Nuñez, presidente de la junta directiva del hospital, dijeron a Lookout que podría tomarse una decisión sobre el futuro del Hospital Comunitario de Watsonville en la próxima reunión de la junta, prevista para el 28 de octubre.
Según Moran, las dos unidades pierden en conjunto aproximadamente 10 millones de dólares al año, es decir, casi $27,000 diarios. Otros servicios, incluidos los departamentos de cirugía y emergencias, generan más ingresos de los que cuesta mantenerlos en funcionamiento.
De acuerdo con los informes financieros del hospital, el departamento de emergencias genera casi $ 40,000 diarios, mientras que el departamento de cirugía produce aproximadamente $30,000 al día en ingresos. En agosto, Moran dijo a Lookout que una de sus prioridades como director ejecutivo interino era aumentar el número de cirujanos que trabajan en el hospital.
“Eso nos ayuda,” dijo Moran sobre la ampliación del departamento de cirugía. “El servicio de quirófano contribuye a generar un margen de ganancias para el hospital. Cuanto más crece, menor es la pérdida de efectivo.”

Según Moran, los departamentos de la UCIN y de trabajo de parto y parto requieren una gran cantidad de personal. Aproximadamente 58 enfermeros y enfermeras trabajan en ambos departamentos. Además, el hospital mantiene contratos con la clínica sin fines de lucro Salud Para la Gente y con el Hospital Infantil Lucile Packard de Stanford para proporcionar ginecoobstetras, parteras y pediatras.
Moran no reveló cuánto paga el hospital por cada uno de estos contratos con sus socios. Añadió que el centro médico paga casi 4.000 dólares al día para contar con un enfermero anestesista en la unidad de trabajo de parto y parto.
El departamento de emergencias del Hospital Comunitario de Watsonville atiende a casi 35,000 pacientes al año y es “muy activo y rentable,” afirmó Moran. Según explicó, los ingresos que genera este departamento superan los gastos de pagar a los médicos y enfermeros que trabajan allí.
“Ese dinero está disponible para pagar las facturas de otras áreas,” señaló Moran.
Moran indicó que, en su próxima reunión, lo más probable es que la junta directiva decida cómo proceder. Podría optar por mantener la situación actual y esperar que ocurra algo que tenga un impacto financiero significativo. Sin embargo, advirtió que este enfoque implica riesgos.
El principal riesgo es que el hospital se quede sin dinero y termine en una situación que lo obligue a declararse en bancarrota nuevamente, explicó Moran. “La junta no quiere eso. Nadie quiere eso,” afirmó Moran.
En 2021, bajo la administración de sus anteriores propietarios, el hospital se declaró en bancarrota y también registró pérdidas anuales superiores a los 20 millones de dólares durante los años fiscales 2021 y 2022. Organismos gubernamentales locales y organizaciones comunitarias trabajaron para recaudar fondos y crear un distrito de atención médica, con la ayuda del senador estatal John Laird, para comprar el hospital y sacarlo de la bancarrota en septiembre de 2022.
Actualmente, el hospital solo dispone de efectivo suficiente para cubrir ocho días de gastos, una cifra muy inferior al promedio de los hospitales, según Nuñez. Anteriormente, antiguos directivos del centro habían dicho a Lookout que el hospital ya contaba con pocas reservas de efectivo cuando se estableció el distrito de atención médica en 2022.
Sin embargo, cerrar los servicios de trabajo de parto y parto significaría poner fin a una atención que el hospital ha brindado durante mucho tiempo a las comunidades del Valle del Pájaro.
Moran dijo que el equipo ejecutivo del hospital ha dedicado mucho tiempo a anticipar qué ocurriría si la junta finalmente decidiera cerrar estos servicios.
“¿Adónde irán estos bebés? ¿Dónde nacerán?” preguntó Moran.
Actualmente, el hospital tiene acuerdos de traslado de pacientes con todos los hospitales de la región, incluido el Hospital Dominican de Santa Cruz, explicó Moran. Ya se ha realizado una planificación considerable, y Moran dijo a Lookout que los directivos de Dominican están preparados para atender un mayor número de nacimientos y cuentan con la capacidad necesaria para hacerlo.
En una declaración enviada a Lookout, un portavoz de Dominican afirmó que el hospital está “plenamente comprometido a garantizar una transición sin contratiempos para las futuras madres y las familias del condado de Santa Cruz.” El portavoz añadió que están trabajando con los directivos del Hospital Comunitario de Watsonville para garantizar que la comunidad siga teniendo acceso ininterrumpido a los servicios de trabajo de parto, parto y atención neonatal.
Algunas futuras madres ya están diciendo que han optado por dar a luz en el Hospital Dominican tras el cierre temporal de la UCIN de Watsonville en julio, debido a problemas de personal. Al momento de la publicación, la unidad seguía cerrada.
Aproximadamente el 31 % de los bebés que nacen en el condado de Santa Cruz llegan al mundo en el Hospital Comunitario de Watsonville, ligeramente por encima del 29 % que nace en Dominican. Una gran proporción de las madres que dan a luz en Watsonville son latinas, hablan español, tienen ingresos bajos o moderados y viven principalmente en Watsonville y el Valle del Pájaro.
La tasa de natalidad promedio está disminuyendo, señaló Moran. Para 2026, el hospital calcula que atenderá entre 750 y 800 nacimientos, lo que equivale a un promedio de dos a tres partos diarios.
Si la junta decide finalmente cerrar tanto la UCIN como los servicios de trabajo de parto y parto, Moran explicó que el hospital tendría que avisar al estado con 120 días de anticipación. Durante esos cuatro meses, las unidades seguirían atendiendo a las madres mientras el centro notificara a los organismos gubernamentales locales y a otros centros médicos de la región. También se celebrarían audiencias públicas durante ese período.
Otros desafíos que agravan los problemas financieros del Hospital Comunitario de Watsonville
Durante casi dos años, el Hospital Comunitario de Watsonville ha afrontado numerosos desafíos, entre ellos una disminución del número de pacientes, un ciberataque a finales de 2024 y cambios continuos en la financiación estatal y federal.
En 2025, el centro registró pérdidas de casi 23 millones de dólares y generó 137 millones de dólares en ingresos, una cifra 35 millones inferior a la que había previsto la dirección del hospital.
Moran afirmó que, en promedio, el hospital pierde $85,000 diarios debido a la combinación de fuentes de pago de sus pacientes, que incluyen Medi-Cal, Medicare y seguros privados. Casi el 80 % de los pacientes del Hospital Comunitario de Watsonville tiene cobertura de Medi-Cal o Medicare.
El hospital ha dependido de programas gubernamentales, como la cuota de garantía de calidad (Quality Assurance Fee, QAF) y los programas intergubernamentales, que proporcionan financiación adicional a los centros médicos que atienden a una mayor proporción de pacientes cubiertos por seguros públicos.
Los fondos de ambos programas llevan bastante tiempo retrasados. A principios de este año, el entonces director ejecutivo del hospital, Stephen Gray, dijo a Lookout que el dinero correspondiente a la cuota de garantía de calidad se había retrasado, a pesar de que se le había comunicado al hospital que lo recibiría.
Moran explicó que, si se aprueba, la financiación de uno de los programas intergubernamentales aportaría 2 millones de dólares al hospital. Sin embargo, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) del gobierno federal todavía no han autorizado al estado a liberar esos fondos.
Según Moran, el dinero de ambos programas ayudaría a reducir los costos operativos del hospital, pero no sería suficiente para eliminar el déficit financiero.
“Nos ayuda a mantenernos a flote,” afirmó. “Pero no nos proporciona suficiente dinero para pagar todas las facturas que tenemos cada mes.”
Incluso si el gobierno federal aprueba esos fondos, Moran dijo que la dirección del hospital no sabría cuándo estarían disponibles.
El verano pasado, el hospital también inició la búsqueda de un socio externo que ayudara a gestionar sus operaciones diarias. Anteriormente, Nuñez había dicho a Lookout que la dirección creía estar “muy cerca” de presentar una propuesta formal, pero finalmente el acuerdo no llegó a concretarse.
¿Qué ocurrirá ahora?
El Hospital Comunitario de Watsonville celebrará una reunión comunitaria este jueves 22 de octubre en la sala comunitaria del Ayuntamiento de Watsonville. Los residentes podrán escuchar a los directivos del hospital hablar sobre la situación financiera del centro.
Nuñez afirmó que el hospital seguirá siendo transparente respecto a su situación económica. Explicó que una de las razones por las que la junta celebró varias reuniones en septiembre fue para informar a la comunidad, cuyos integrantes tienen un gran interés en el futuro del hospital, sobre su situación financiera y los desafíos que enfrenta.
“Seguiremos difundiendo información para que la gente comprenda exactamente en qué punto del proceso nos encontramos,” afirmó Nuñez.

