Un resumen

La junta directiva del Distrito de Atención Médica del Valle del Pájaro (Pajaro Valley Health Care District) votó 3 a 2 a favor de cerrar los servicios de maternidad, incluidos el trabajo de parto y el parto, así como la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN). La decisión no implica un cierre inmediato, y la junta podría revocar su decisión si se consigue financiamiento.

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La junta directiva del Distrito de Atención Médica del Valle del Pájaro, que supervisa el Hospital Comunitario de Watsonville, votó 3 a 2 a favor de cerrar los servicios de maternidad del hospital, incluidos el trabajo de parto y el parto, así como su unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN).

La decisión provocó reacciones silenciosas y de desánimo entre los más de 100 miembros de la comunidad y empleados del hospital que llenaron la Sala Comunitaria Kathleen King el miércoles por la noche.

“Ojalá tuviéramos más tiempo,” dijo Tony Nuñez, presidente de la junta directiva del hospital. “En este momento, eso es precisamente lo único que no tenemos como junta.”

La decisión de la junta no significa que las unidades vayan a cerrar automáticamente. El hospital deberá notificar al estado con 120 días de anticipación. Según el informe del personal del hospital, el aviso “explicará los cambios propuestos, su justificación, las camas y el personal afectados, los servicios comparables y la información general requerida sobre los pacientes.”

More than 100 community members and hospital employees packed the Kathleen King Community Room on Wednesday night. Credit: Tania Ortiz / Lookout Santa Cruz

El hospital también celebrará una audiencia pública dentro de los 60 días posteriores a la presentación del aviso. El director ejecutivo interino de hospital, Tim Moran, señaló que los servicios permanecerían abiertos durante ese período de cuatro meses, lo que permitiría que las madres y sus familias siguieran recibiendo atención.

La junta también ordenó a la administración del hospital que regrese a presentar el asunto si se consigue financiamiento, dejando abierta la posibilidad de revocar la decisión tomada el miércoles.

Moran informó a la junta que planea enviar una carta a Kaiser Permanente, uno de sus socios, para solicitar una subvención anual de 5 millones de dólares durante los próximos tres años, destinada específicamente a estabilizar los servicios de maternidad y la UCIN del hospital. También enviará una carta a la Asociación de Enfermeras de California (California Nurses Association), el sindicato que representa al personal del hospital, para pedir que el sindicato destine el equivalente a un año de las cuotas de sus miembros a apoyar estas unidades.

La administración del hospital proyectó que, si no se cierra algún servicio o se consigue financiamiento adicional, el centro “agotará los fondos disponibles para cubrir la nómina en un plazo de seis a doce meses,” según un informe del hospital.

El informe también señaló los servicios de maternidad y la UCIN como candidatos al cierre porque los reembolsos de Medi-Cal y Medicare no cubren el costo de mantener personal de enfermería y médicos disponible de manera continua en ambas unidades.

Actualmente, el hospital pierde $85,000 al día, según Moran, quien atribuyó la presión financiera a la combinación de fuentes de pago de sus pacientes, es decir, la proporción de pacientes cubiertos por Medi-Cal, Medicare o seguros privados. Casi el 80 % de los pacientes del Hospital Comunitario de Watsonville tienen cobertura de Medi-Cal o Medicare, cuyos reembolsos no alcanzan a cubrir el costo de la atención, según el informe.

Moran declaró a Lookout que las dos unidades pierden aproximadamente 10 millones de dólares al año, es decir, casi $27,000 diarios. Otros servicios, incluidos los departamentos de cirugía y emergencias, generan más ingresos de los que cuesta mantenerlos en funcionamiento.

Según Moran, los servicios de la UCIN y de trabajo de parto y parto requieren mucha mano de obra. Aproximadamente 58 enfermeras trabajan entre ambos departamentos. El hospital también tiene contratos con la clínica sin fines de lucro Salud Para la Gente y con el Hospital Infantil Lucile Packard de la Universidad de Stanford para proporcionar servicios de obstetricia y ginecología, partería y pediatría.

Miembros de la comunidad instaron a la junta a aplazar la votación ante la posibilidad de obtener fondos de la Medida E, una iniciativa fiscal incluida en la boleta electoral del condado destinada a recaudar fondos para servicios esenciales de protección social, así como de otras posibles fuentes de financiamiento.

El hospital tiene previsto solicitar otra subvención estatal destinada a hospitales en dificultades financieras, por un monto de 26 millones de dólares. De esa cantidad, 7 millones se utilizarían para apoyar los servicios de maternidad y la UCIN. Moran dijo que el hospital no sabrá si recibirá el dinero hasta mediados de diciembre.

“Estamos a solo seis días de las elecciones del 3 de noviembre. ¿Por qué tomar hoy una decisión tan importante cuando se avecinan acontecimientos financieros relevantes?” preguntó Martha Vega, residente de Watsonville.

Marcus Pimentel, miembro saliente de la junta, había propuesto aplazar la decisión hasta el 11 de noviembre, fecha en la que estaba programada una reunión extraordinaria de la junta y ya se habrían comenzado a conocer los resultados electorales. Por su parte, el también miembro de la junta, el doctor Joe Gallagher, médico jubilado, advirtió que la decisión podría provocar que los empleados abandonaran el hospital para aceptar otros puestos y que, además, podría deteriorar la relación con la comunidad.

Enfermeras, parteras y pediatras que trabajan en el Hospital Comunitario de Watsonville compartieron testimonios personales sobre cómo han ayudado a madres durante emergencias relacionadas con el parto.

Nursing students from Cabrillo College hold signs advocating for mother and babies during a Watsonville Community Hospital board meeting. Credit: Tania Ortiz / Lookout Santa Cruz

“Afortunadamente, no todos los partos son una emergencia, pero precisamente por eso tenemos hospitales: para intervenir rápidamente cuando algo sale mal,” dijo Sylvia Perez, quien trabaja en ambas unidades.

Perez explicó a la junta que le preocupa cómo el departamento de emergencias atendería los partos si los servicios de trabajo de parto y parto dejaran de estar disponibles.

“Actualmente, el departamento de emergencias no atiende a pacientes en trabajo de parto activo,” afirmó Perez. “Se las ingresa lo más rápido posible en la unidad de obstetricia para el caso de que la paciente no llegue allí por sus propios medios.”

También mencionó que, la semana anterior, un obstetra intentó trasladar a una paciente al Hospital Dominican, en Santa Cruz, porque la mujer estaba en trabajo de parto prematuro y tenía la presión arterial alta. Sin embargo, le informaron que el Hospital Dominican estaba al máximo de su capacidad.

Un portavoz del Hospital Dominican había declarado anteriormente a Lookout que el centro está “plenamente comprometido con garantizar una transición fluida para las futuras madres y las familias del condado de Santa Cruz.” El portavoz añadió que el hospital está trabajando con la dirección del Hospital Comunitario de Watsonville para garantizar que la comunidad siga teniendo acceso ininterrumpido a los servicios de trabajo de parto, parto y atención neonatal.

Durante el debate, que duró casi dos horas, los miembros de la junta expresaron que se trataba de una decisión difícil. Algunos ofrecieron esperanzas de que pudiera revertirse, aunque únicamente si se consigue el financiamiento necesario.

“Nadie toma esta discusión a la ligera, en absoluto. Y no es una decisión fácil,” dijo Alexandra Friel, miembro de la junta. “Esto no está decidido de manera definitiva… tenemos 120 días y, además, podemos cambiar de rumbo antes de que transcurra ese plazo.”

Tania Ortiz joins Lookout Santa Cruz as the California Local News Fellow to cover South County. Tania earned her master’s degree in journalism in December 2023 from Syracuse University, where she was...